Imaginando la ciudad del futuro

Taller multiactor que convirtió cuatro investigaciones escolares sobre la transición ecológica de Pontevedra en diez propuestas.

2024

Descripción breve de la acción

Imaginando la ciudad del futuro fue el taller multiactor con el que se cerró el proceso de ciencia ciudadana de Postgrowth S.A.: Pontevedra. Se celebró el 18 de junio de 2024 en el laboratorio de cartografía de la Escuela de Ingeniería Forestal, en el Campus de Pontevedra de la Universidade de Vigo, durante la conferencia internacional ESEE2024.

Durante el curso 2023-2024, 230 estudiantes de cinco centros habían investigado cuatro casos sobre la transición ecológica de Pontevedra mediante 90 entrevistas. El taller puso esa investigación en manos de 19 personas de perfiles muy distintos para compararla y convertirla en propuestas.

El taller combinó dos dinámicas en una mañana de tres horas y media. En la primera, una rotación tipo speed dating, las personas participantes recorrieron en pequeños grupos cuatro estaciones donde el alumnado de cada caso explicaba su investigación. En la segunda, un grupo focal, las mismas personas propusieron ideas sobre cinco retos y las ordenaron en el tiempo sobre una línea entre 2024 y 2034.

Las ideas se ordenaron después en diez propuestas transversales, publicadas en una agenda política y en una guía de recomendaciones sociales. Ambos documentos se enviaron al Concello de Pontevedra y a 21 municipios del área metropolitana.

Contexto y objetivos

Postgrowth S.A.: Pontevedra fue un proyecto de ciencia ciudadana en ciencias sociales sobre el papel de la innovación en la transición ecológica de Pontevedra. A lo largo del curso 2023-2024, el alumnado identificó 467 retos, eligió cuatro casos de estudio, diseñó y realizó 90 entrevistas y analizó los resultados con el equipo del Post-Growth Innovation Lab.

Cada caso producía conclusiones valiosas por separado, pero los retos ambientales y sociales están conectados y suelen tratarse de forma aislada. El taller se diseñó para dar ese paso: su finalidad fue comparar los cuatro casos, detectar lo que tenían en común y convertir los hallazgos en propuestas claras para el debate público y la toma de decisiones, con el alumnado en un papel protagonista.

Fue la última actividad del proceso participativo y la que conectó la investigación escolar con personas que trabajan en la política, la investigación, la docencia, la técnica, el emprendimiento y la vida vecinal. Los casos eran la contaminación del agua, la pérdida del rural, la salud mental y las zonas verdes, y el empleo en Pontevedra.

El taller tuvo cuatro objetivos. Buscó comparar los cuatro estudios del alumnado y detectar patrones comunes, y convertir los hallazgos en propuestas claras y prácticas para el debate público. También quiso dar a las personas jóvenes un papel significativo en una conversación con actores profesionales e institucionales, y enriquecer la investigación del alumnado con el conocimiento profesional, institucional y local de las personas participantes.

Entidades organizadoras, colaboradoras y financiadoras

El taller lo organizó el Post-Growth Innovation Lab de la Universidade de Vigo, en el marco del proyecto Postgrowth S.A.: Pontevedra (FCT-21-18266). Contó con el apoyo institucional del Concello de Pontevedra y con la financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

El equipo del Post-Growth Innovation Lab diseñó la metodología, preparó al alumnado, seleccionó los perfiles, organizó los materiales y el espacio y moderó las dinámicas. El alumnado tuvo dos papeles: en la primera parte explicó su caso en una estación propia, y en la segunda algunas personas estudiantes llevaron a una mesa central lo que salía en cada mesa de trabajo. Las personas participantes aportaron su experiencia, preguntaron, propusieron y ordenaron ideas.

La investigación que llegó al taller fue obra del alumnado y el profesorado del IES Luís Seoane, el IES Frei Martín Sarmiento, el IES Sánchez Cantón, el IES Valle-Inclán y el Colegio Los Sauces, que llevaron al taller la investigación de todo un curso. Las familias hicieron posible la participación del alumnado.

El informe metodológico lo firman Brais Suárez Eiroa y Cristina Míguez González, miembros del Post-Growth Innovation Lab. Su trabajo contó, respectivamente, con la financiación del programa posdoctoral de la Xunta de Galicia bajo el contrato ED481B-2023-011 y con la de la FECYT.

Captación y selección de participantes

En el taller participaron 19 personas de perfiles diversos: responsables políticos, personal investigador, profesorado, perfiles técnicos, emprendimiento y ciudadanía. Participó también alumnado de los cuatro casos de estudio y de los cinco centros, en número variable según el centro.

La selección de participantes buscó diversidad de perspectivas, sin pretender representatividad estadística. Los grupos se formaron también para mezclar perfiles, de modo que en cada mesa convivieran miradas distintas.

El taller se preparó en las semanas finales del proceso. El alumnado de cada caso preparó una explicación breve sobre contexto, método, resultados y preguntas abiertas. Con las personas participantes se compartió una convocatoria con la organización de la jornada y una descripción breve del taller, deliberadamente escueta para no condicionar los resultados.

El equipo preparó además los paneles de cada reto con una línea temporal entre 2024 y 2034, las notas adhesivas y el material de apoyo. El taller se celebró en el campus de Pontevedra durante la conferencia internacional ESEE2024, en la que el alumnado presentó también 28 ponencias, y las personas asistentes recibieron un certificado de participación en la conferencia.

Métodos y herramientas

El diseño partió de una idea sencilla: antes de deliberar, todas las personas necesitan una comprensión compartida de la evidencia, por lo que el taller empezó por conocer los casos de la mano de quienes los habían investigado. El segundo principio fue trabajar en grupos pequeños, con un mecanismo que conectara lo que pasaba en cada grupo. El tercero fue usar herramientas visuales, como las notas adhesivas y los paneles con línea temporal, que ofrecen formas de participar distintas de la argumentación en voz alta.

Tras una bienvenida de unos 15 minutos, la primera parte fue una rotación tipo speed dating de algo más de una hora. Las personas participantes se dividieron en grupos de cuatro o cinco que rotaban por cuatro estaciones, en turnos de unos diez minutos, donde el alumnado de cada caso explicaba el contexto, el método, los hallazgos y las preguntas que seguían abiertas. Las personas asistentes preguntaban y aportaban su experiencia, de modo que el intercambio fue en las dos direcciones.

Tras una pausa de 30 minutos, la segunda parte fue un grupo focal de 90 minutos. Primero, cada persona escribió en notas adhesivas ideas de mejora o soluciones, lo que permitió que entraran en la conversación ideas de personas que intervenían poco en plenario. Después, las personas participantes se redistribuyeron en grupos asignados a cinco retos formulados como preguntas abiertas: empleo, zonas verdes, rural, agua y, como reto transversal, vida digna. Cada grupo ordenó las ideas sobre una línea temporal entre 2024 y 2034, añadió las que faltaban y eliminó las que no convencían.

Mientras los grupos trabajaban, algunas personas estudiantes llevaban lo que salía en cada mesa a una mesa central, donde alumnado y equipo profesional ponían en común esas ideas e intentaban agruparlas en categorías en tiempo real. Este mecanismo permitió ver qué ideas aparecían en varios retos a la vez. En la parte final se comentaron en plenario algunas de esas ideas transversales, y tras el taller el equipo profesional las agrupó en diez propuestas.

El taller aplicó los requisitos éticos del resto del proyecto, que siguen el protocolo del Comité de Ética para la Investigación con Seres Humanos y Medio Ambiente (CEISHMA) de la Universidade de Vigo y la normativa de protección de datos. La participación fue voluntaria, las personas adultas y cada estudiante, junto con su familia o tutor, firmaron el consentimiento informado y la autorización de imagen, y las propuestas se recogieron sin atribuirlas a personas concretas.

Resultados

El equipo ordenó las ideas del taller en diez propuestas transversales: del beneficio privado al beneficio colectivo, garantías públicas de calidad, servicios públicos de calidad, participación pública, vida en comunidad, espacios comunitarios, límites al impacto ecológico y social, iniciativas sostenibles de proximidad, interconectividad y resiliencia, y comunicación y educación. Su principio rector es priorizar el beneficio colectivo frente a los intereses particulares.

Las propuestas se apoyan en ideas concretas procedentes de las mesas y de los casos de estudio. Entre ellas figuran puntos de agua potable gratuita en el municipio, atención en salud mental integrada en redes de apoyo, acuerdos vecinales sobre residuos, plásticos y movilidad y alianzas entre productores locales y restauración.

La comparación entre casos mostró también que la transición de Pontevedra va más allá del urbanismo, porque implica la gestión de los recursos naturales, la justicia social, las redes comunitarias y la coordinación entre instituciones, empresas y colectivos. Las propuestas combinaron medidas tecnológicas, como sensores para vigilar la calidad del agua, con medidas sociales, como el uso común de tierras abandonadas para producir más alimento local.

El conjunto amplió la mirada sobre la transición de Pontevedra. El modelo de sostenibilidad del municipio, reconocido internacionalmente, ha concentrado sus esfuerzos en la ciudad compacta, y las propuestas incluyeron también las parroquias rurales que la rodean y las relaciones que unen ambos espacios.

Los productos principales fueron una agenda política para la transición ecológica justa en el municipio de Pontevedra, publicada en septiembre de 2024, y una guía de recomendaciones sociales con pautas prácticas para la ciudadanía, en lenguaje más accesible. La acción cuenta además con una ficha pública en la web de TIAS lab, el living lab de participación pública de la Universidade de Vigo.

Impactos

La agenda y la guía se enviaron al Concello de Pontevedra y a 21 municipios del área metropolitana, frente a los 9 previstos en el proyecto. Este envío amplió el alcance de las propuestas más allá de lo previsto.

El taller cerró el proceso de ciencia ciudadana de Postgrowth S.A.: Pontevedra y conectó la investigación de todo un curso con personas que trabajan en la política, la investigación, la docencia, la técnica, el emprendimiento y la vida vecinal. Ofreció un diálogo directo entre jóvenes y personas de la política, la investigación, la educación, la empresa y la sociedad civil.

Las personas participantes conocieron hallazgos y preocupaciones surgidos de una investigación liderada por jóvenes, y el alumnado explicó y defendió su trabajo ante un público adulto y experto. La comparación entre casos ayudó a ir más allá de las soluciones sectoriales y a reconocer causas, tensiones y necesidades compartidas.

El alcance tuvo también límites. Los documentos llegaron a 21 municipios sin ningún mecanismo para saber qué se hizo con ellos. Como señala el informe, enviar propuestas a muchos municipios amplía el alcance, pero no asegura ningún uso.

Lecciones aprendidas

El taller funcionó como espacio de encuentro y de comparación. El speed dating dio a todas las personas una base común antes de proponer, los grupos pequeños facilitaron la participación y la mesa central evitó que cada mesa quedara aislada, lo que permitió pasar de cuatro casos a ideas comunes en una sola mañana.

La debilidad principal estuvo en el paso del taller al documento. El material de las mesas no se registró de forma sistemática, de modo que no se puede saber cuántas ideas salieron ni cómo se repartieron entre retos y años. La agenda la redactó después el equipo y resultó un texto general, con poca trazabilidad hasta las ideas concretas de las mesas y sin la ordenación temporal entre 2024 y 2034 que se trabajó en ellas.

El informe extrae seis lecciones metodológicas. Compartir la evidencia antes de deliberar pone a todas las personas en condiciones de comparar, y los grupos pequeños necesitan un mecanismo de conexión como la mesa central mixta, cuya coordinación debería contar con una plantilla para registrar las categorías que van surgiendo. Lo que no se registra se pierde, por lo que conviene fotografiar cada panel, transcribir las notas al terminar y conservar la ordenación temporal como parte del resultado.

El documento final debe conservar la voz del taller: construirse a partir del material registrado, vincular cada propuesta a las ideas concretas y a su horizonte temporal y devolverse como borrador a las personas participantes antes de publicarlo. Multiactor no significa equilibrado, así que conviene equilibrar los grupos considerando conocimiento, intereses e influencia y moderar para que las voces con más autoridad no cierren la discusión. La entrega a las instituciones necesita además seguimiento, con un compromiso de respuesta y un momento de revisión acordados antes del taller.

Para replicar el taller, el informe recomienda mantener la secuencia de speed dating, lluvia de ideas, ordenación temporal por retos y mesa central. Recomienda también diseñar desde el principio el registro del material, redactar las propuestas a partir de ese material y validarlas con las personas participantes, y acordar con las instituciones un mecanismo de respuesta antes de entregarles los resultados.