





Postgrowth S.A.: Vigo
Proyecto de ciencia ciudadana en el que 310 estudiantes de siete centros de Vigo investigaron la eólica marina y una economía azul justa y sostenible.
2024–2025
Descripción breve de la acción
Postgrowth S.A.: Vigo fue la segunda edición de la serie Postgrowth S.A. y un proyecto de ciencia ciudadana en ciencias sociales orientado a generar conocimiento sobre una economía azul justa y sostenible desde Vigo. La investigación se centró en la eólica marina prevista para la costa suroeste de Galicia. Alumnado y profesorado de secundaria participaron en el trabajo de campo, el análisis y la transferencia de resultados.
La acción fue coordinada por el Post-Growth Innovation Lab de la Universidade de Vigo, con financiación de la FECYT y la colaboración del Concello de Vigo. Participaron siete centros educativos del municipio, públicos, concertados y privados, con 310 estudiantes y más de 15 docentes. El proyecto se ejecutó entre el 1 de julio de 2024 y el 30 de noviembre de 2025, y el núcleo del trabajo se desarrolló en 60 sesiones presenciales en 12 grupos entre octubre de 2024 y mayo de 2025.
El proyecto estudió un único caso raíz, la implantación de la eólica marina, desde cinco dimensiones complementarias: la ecología, la economía, la sociedad, la transición ecológica y la ciencia abierta. Cada centro trabajó una dimensión combinando entrevistas semiestructuradas, análisis documental y una encuesta en línea. El trabajo de campo reunió 101 entrevistas, 22 análisis documentales y 341 respuestas de encuesta.
El 3 de junio de 2025 el alumnado presentó cinco pósteres científicos, uno por dimensión, en la conferencia internacional III SIBECOL y XVII AEET Meeting, celebrada en Pontevedra. El equipo sintetizó los resultados en una agenda política con diez líneas de acción y en una guía de recomendaciones sociales, enviadas a 24 municipios costeros.
Contexto y objetivos
El proyecto buscó generar conocimiento sobre cómo puede configurarse una economía azul justa y sostenible en Vigo y su entorno costero. Dentro de ese marco, la investigación se centró en un asunto relevante y controvertido, la eólica marina y su posible implantación en la costa suroeste de Galicia.
La elección del tema respondió a una idea de fondo: las transiciones energéticas son procesos tecnológicos y también territoriales, económicos, ecológicos y políticos. Por eso, además de preguntar si una tecnología es renovable, hay que analizar cómo se decide, quién participa, quién asume los costes, quién recibe los beneficios y qué alternativas quedan fuera.
Vigo concentra una parte relevante del tejido marítimo, pesquero, portuario, logístico, industrial y científico de Galicia. La posible expansión de la eólica marina abre preguntas que atraviesan ese sistema, como los impactos sobre la pesca y el marisqueo, los efectos sobre la biodiversidad y el paisaje, las oportunidades industriales, el reparto de beneficios, la legitimidad de la transición energética y la calidad de la información pública. Trabajar con alumnado de secundaria y bachillerato incorporó una perspectiva generacional, la de quienes vivirán en su madurez los efectos de las decisiones que hoy se toman sobre el mar, la energía y la economía azul.
El proyecto se planteó cuatro objetivos. Los dos primeros fueron sumergir al alumnado de ESO y Bachillerato en un proceso real de investigación social y ciencia ciudadana sobre un problema socioecológico complejo, y generar conocimiento útil sobre la eólica marina y, más ampliamente, sobre las condiciones de una economía azul justa y sostenible en Vigo y su entorno. Los otros dos fueron documentar y analizar el proceso metodológico para detectar aciertos, límites y mejoras en proyectos de ciencia ciudadana escolar sobre temas especializados, y conectar el aprendizaje en el aula con espacios de transferencia pública, discusión académica y propuestas para la acción institucional.
Entidades organizadoras, colaboradoras y financiadoras
La coordinación general correspondió al Post-Growth Innovation Lab de la Universidade de Vigo, entidad beneficiaria. El equipo profesional definió el marco metodológico, produjo los materiales teóricos y prácticos, garantizó el cumplimiento ético y legal, acompañó a los centros, realizó el preanálisis de los datos y sintetizó los resultados para la agenda política y la guía social. Una persona contratada con fondos de la FECYT ejecutó las sesiones en los centros y la recogida de datos de monitorización.
El Concello de Vigo fue la entidad colaboradora principal y realizó una contribución central al proyecto. El profesorado integró el proyecto en la dinámica del aula, sostuvo la continuidad entre sesiones, adaptó tiempos y ritmos a cada grupo y acompañó al alumnado en tareas exigentes como la búsqueda de informantes, las entrevistas y la preparación de los pósteres. El alumnado participó en la comprensión del problema, la elección de la dimensión, la recogida de datos, parte de la validación de resultados y la transferencia ante una audiencia académica, y los perfiles expertos del ámbito costero y la ciudadanía participaron como personas entrevistadas y encuestadas.
La red de apoyo incluyó a la Universidade de Vigo, el Concello de Vigo, los siete centros, iniciativas previas vinculadas a Postgrowth S.A., la Unidade de Cultura Científica e Innovación de la universidad, Eco-Étika, CIDEL Galicia, grupos de investigación como MAPAS Lab del CIM-UVigo, el organizador de la conferencia y espacios de feria científica. El proyecto fue financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) en la modalidad D.1 Ciencia Ciudadana.
El proyecto contó con un presupuesto total de 87.500 euros. Se solicitaron 43.000 euros a la FECYT y se concedieron 28.000. La financiación convivió con apoyos en especie importantes, como los espacios educativos y universitarios, el tiempo de coordinación, el equipamiento ordinario, el soporte administrativo, la colaboración con la conferencia científica y el trabajo relacional con centros y organizaciones.
Captación y selección de participantes
En julio de 2024 la coordinación contactó con los centros por correo, teléfono y visitas, y la participación fue abierta y voluntaria. La captación combinó el envío de información a través del Concello de Vigo, el correo del proyecto, llamadas, visitas presenciales y trabajo relacional continuado, una combinación esencial en un tema tecnificado con actores dispersos.
Participaron siete centros educativos, públicos, concertados y privados: el IES O Castro, el IES A Guía, el IES República Oriental do Uruguai, el IES Coruxo, el Colegio Compañía de María, el Colegio Amor de Dios y el CPR Mercantil. En total se implicaron 310 estudiantes de ESO y Bachillerato y más de 15 docentes, frente a los 8 institutos y 250 estudiantes previstos en la memoria técnica.
Los centros votaron la dimensión con la que querían trabajar, y el equipo comunicó la asignación buscando equilibrio entre el número de participantes, la viabilidad y la posibilidad de profundizar. El IES Coruxo trabajó la dimensión económica, el IES A Guía la de transición ecológica y el IES República Oriental do Uruguai la de ciencia abierta. El IES O Castro y el Colegio Compañía de María trabajaron la dimensión social, y el Colegio Amor de Dios y el CPR Mercantil la ecológica.
El alumnado buscó a las personas entrevistadas con el acompañamiento del profesorado. Procedían del sector pesquero y marisquero, la industria naval y energética, la administración pública, la academia, las organizaciones ambientalistas, el turismo, el profesorado y la ciudadanía. El acceso a interlocutores clave fue desigual, y en un centro una sesión de diseño hecha con prisa produjo una muestra que dejó fuera a las asociaciones sociales, de modo que la perspectiva de los vecinos y vecinas costeros más vulnerables no llegó a entrar en el análisis.
La dimensión de ciencia abierta lanzó además una encuesta en línea con preguntas abiertas y cerradas, que obtuvo 341 respuestas. En total se realizaron 101 entrevistas, de las que 89 entraron en el análisis.
Métodos y herramientas
El proyecto se diseñó como un proceso de ciencia ciudadana co-creativa. El caso raíz, la posible implantación de la eólica marina en la costa suroeste de Galicia, estuvo definido desde el comienzo por el equipo, y la co-creación consistió en abrirlo a cinco dimensiones complementarias e implicar al alumnado en la investigación empírica de cada una. El enfoque combinó entrevistas semiestructuradas, análisis documental, una encuesta en línea y trabajo presencial en el aula.
La primera sesión, en octubre de 2024, presentó el proyecto y la ciencia ciudadana y construyó un primer mapa de dudas e intereses del alumnado, que el equipo organizó después en las cinco dimensiones. Una segunda sesión ofreció una base común sobre la economía azul, la eólica marina y las herramientas de investigación, y en la tercera, entre enero y febrero de 2025, el alumnado adaptó guiones, perfiles informantes y la encuesta y planificó el trabajo de campo.
Entre febrero y abril de 2025 el alumnado realizó el trabajo de campo en pequeños grupos. En el control de calidad, el equipo codificó el material con NVivo y detectó entrevistas sin audio y material inventado o alterado con inteligencia artificial, de modo que 12 entrevistas quedaron fuera del análisis.
En mayo de 2025 una cuarta sesión llevó al aula los resultados preliminares para discutirlos, validarlos y matizarlos, y una quinta sesión seleccionó los hallazgos clave y preparó los cinco pósteres. Tras la conferencia, el equipo comparó las cinco dimensiones y las sintetizó en la agenda política y la guía social, sin una sesión conjunta entre los grupos participantes.
El proyecto cumplió los requisitos del Comité de Ética para la Investigación con Seres Humanos y Medio Ambiente (CEISHMA) de la Universidade de Vigo, el Reglamento General de Protección de Datos y la Ley Orgánica 3/2018. La participación fue voluntaria, el alumnado con su familia o tutor y cada persona entrevistada firmaron el consentimiento informado, las entrevistas se anonimizaron y los datos se guardaron en la nube institucional de la Universidade de Vigo con acceso restringido.
Resultados
La investigación examinó un único caso desde cinco dimensiones que se solapan y se corrigen entre sí, lo que evitó fragmentar el problema. En ecología, con 14 entrevistas y análisis documental, el alumnado encontró esfuerzo diagnóstico, pero faltan evaluación acumulativa, protocolos adaptativos auditables y garantías de restauración. En economía, con 12 entrevistas y análisis documental, la dimensión económica apareció poco definida, sin métricas públicas, criterios de compensación ni arraigo territorial del valor.
En sociedad, 21 entrevistas mostraron que la información llega tarde, los impactos se inventarían sin concretarse y faltan indicadores de resiliencia comunitaria. En transición ecológica, 18 entrevistas revelaron una reflexión técnica alta y una ética y política baja: se discute cómo implantar y poco para qué y para quién. En ciencia abierta, 24 entrevistas y 341 encuestas apuntaron a una transparencia baja, ya que solo una minoría declara conocer los efectos o saber cómo intervenir en las decisiones.
Las cinco dimensiones convergieron en un diagnóstico común. La dificultad principal está en la gobernanza, con baja participación efectiva, poca equidad entre actores con capacidades muy distintas, anticipación insuficiente de impactos acumulativos, mecanismos débiles de corrección y una transparencia demasiado limitada para sostener una deliberación pública informada. En sus pósteres, el alumnado habló de transparencia en las licencias y de asegurar que los beneficios se queden en las comunidades costeras afectadas.
El equipo sintetizó los resultados en una agenda política con diez líneas de acción y en una guía de recomendaciones sociales para público general. Las líneas abarcan la participación temprana y con capacidad real de influencia, la equidad en la participación, la evaluación acumulativa de impactos, la compensación y distribución justa de beneficios, los datos y documentos abiertos y comprensibles, la transparencia y rendición de cuentas, la propiedad y gestión comunitaria, la educación y sensibilización, la sobriedad energética y alternativas, y la interconexión entre sectores y escalas. El proyecto generó además cinco informes de resultados, uno por dimensión, materiales docentes en cinco módulos, manuales por dimensión, un espacio web propio y certificados de participación para alumnado y profesorado.
Impactos
La evaluación combinó el seguimiento continuo y la revisión final. Se envió además una encuesta final a profesorado y alumnado tras la conferencia y al inicio del curso siguiente, que obtuvo 46 respuestas, 22 en el primer envío y 24 en el segundo. Como no se dispone de valoraciones numéricas comparables de esta encuesta, la evaluación se apoyó sobre todo en el seguimiento del proceso y en la calidad del material recogido.
La mayoría de los indicadores de la memoria técnica se cumplieron o superaron. Se implicaron 310 estudiantes frente a 250 previstos, más de 15 docentes, al menos 15 entidades en la red de apoyo y más de 15 intervenciones con 5 pósteres en la conferencia. La agenda y la guía, con 10 propuestas cada una, llegaron a 24 gobiernos municipales frente a 23 previstos, se realizaron 4 campañas de difusión y los seguidores en redes superaron los 2.000 en X frente a 1.000 previstos.
Algunas metas no se alcanzaron. Participaron 7 institutos en lugar de 8, asistieron 171 personas desde los centros a la conferencia frente a 300 previstas, y la Red de Ciencia Ciudadana sumó 12 institutos, más centros interesados, frente a 15 previstos.
El aprendizaje fue doble. El alumnado adquirió conocimientos sobre economía azul, eólica marina, transición energética y gobernanza del mar, y se familiarizó con tareas de una investigación social real, como seleccionar evidencias, entrevistar, leer documentos técnicos, sintetizar hallazgos y comunicarlos en formato científico. Investigar un asunto inicialmente distante obligó además a desarrollar capacidades de traducción, búsqueda de contexto, lectura crítica y paciencia metodológica.
En transferencia, los pósteres en una conferencia científica internacional dieron al alumnado reconocimiento académico, y la agenda y la guía se enviaron a 24 municipios costeros. El proyecto tuvo difusión en el DUVI, Diario de Pontevedra, Valmiñor TV y Telemarinas, y participó en la III Feira da Sostibilidade del IES Luís Seoane y en la Expo-Feira A ciencia que vén ten nome de muller, donde se presentó la Red de Ciencia Ciudadana Poscrecimiento de Galicia.
Lecciones aprendidas
Las principales fortalezas fueron la coherencia del diseño y la combinación de métodos. Trabajar un único caso raíz permitió que las dimensiones se iluminaran entre sí, y la transferencia llevó los resultados a una conferencia internacional y a 24 municipios costeros.
La debilidad más importante fue la distancia inicial respecto al tema: la eólica marina no formaba parte del repertorio cotidiano de buena parte del alumnado, y parte de él no llegó a entender bien lo que preguntaba. Llegar a informantes centrales fue difícil, las entrevistas consumieron mucho tiempo y su calidad fue desigual, y el uso de inteligencia artificial para inventar entrevistas, construir respuestas o guionizar conversaciones supuso una alteración directa del dato.
También fue limitado el papel del alumnado en las decisiones de fondo. El caso raíz lo fijó el equipo, el alumnado eligió solo la dimensión y la comparación transversal la hizo el equipo profesional después de la conferencia, lo que redujo la co-elaboración de la interpretación final. Por ello se recomienda abrir al alumnado la definición del caso o de sus preguntas principales y prever una devolución con los actores implicados y una evaluación con indicadores comparables entre ediciones.
Otras lecciones son que un tema lejano debe traducirse primero y conectarse con el territorio vivido, que un caso raíz con varias dimensiones exige diseñar una fase de síntesis colectiva y que las entrevistas no deben cargar solas con el método. La calidad del trabajo de campo debe controlarse desde el principio, y la inteligencia artificial exige un protocolo explícito y no dar por válida ninguna entrevista sin audio original y trazabilidad.
El trabajo futuro incluye repetir el modelo con más formación inicial y análisis conjunto entre dimensiones, y probar técnicas que descarguen a la entrevista, como se exploró en Postgrowth S.A.: Alimentación, que sustituyó las entrevistas por una encuesta estructurada. La Red de Ciencia Ciudadana Poscrecimiento de Galicia, formalizada en septiembre de 2025, ofrece una base para extender el trabajo a otros asuntos de la economía azul, y la monitorización realizada alimenta una publicación sobre la metodología de la Red y el papel de la inteligencia artificial en procesos participativos.